viernes, diciembre 28, 2012

¿Viste? Te sentís bien.

Que loco... Yo pensaba que me iba a costar muchísimo más volver a sonreír sin razón alguna, pensaba que no iba a poder salir de esa oscuridad en la que me encontraba. Pensaba que esas noches de lágrimas serían eternas, que esa desilusión iba a estar siempre presente en mí, que la espera iba a ser interminable... pensaba que nunca iba a dejar de caer. ¿Y saben qué? A mi edad, hasta lo más absurdo puede parecernos el fin del mundo. Y quizás lo sea para nosotros, pero cada final en realidad es un nuevo comienzo. Quizás un comienzo mejor. Asique no hay que temer, porque por mucho ahogo que tengamos, siempre vamos a salir adelante. Siempre hay algo esperando por nosotros, sólo tenemos que verlo. Porque mientras yo sentía que todo se caía a mi alrededor, que no tenía escape, que me asfixiaba, que la tristeza era mucho más fuerte que yo, mientras yo pensaba que las sonrisas forzadas iban a seguir por un largo tiempo... ahí estaba él, esperando por mí. Listo para abrirme las puertas. ¿Y saben otra cosa? Lo supe ver. De repente apareció con sus ganas de hacerme bien. De repente hizo que mis mañanas sean divertidas y lindas. De repente comencé a sonreír de una manera tonta, él me hacía sonreír así. Luego de a poco fue apareciendo con sus palabras dulces y tiernas, con sus abrazos, con sus besos, con sus ganas de quererme, de cuidarme, de protegerme... con su valor, con su sinceridad, con sus sonrisas, con sus miradas, con su ternura, con sus ganas de acompañarme y de estar conmigo en cada momento. Llegó, tan solo, con sus ganas de hacerme feliz. Y así es como la oscuridad desapareció, es así como el sol salió luego de una gran tormenta. Si bien a veces aparecen algunas lluvias, ya no me atormentan, porque no estoy sola. Y aunque a veces me acuerdo de él y su recuerdo me traiga nostalgia, es por un momento. En ese momento me pongo melancólica y comienzo a pensar en todo lo que pasó... Es verdad que me hubiese gustado que todo fuera de otra forma, pero no se pudo y ya está. Y entre tantos recuerdos del pasado busco la explicación al ''se acabó para siempre''... y ahí la encuentro. Es cuando vuelvo al presente y dejo el pasado atrás, porque es así, al pasado lo recordamos pero al presente lo vivimos. Y ahí es cuando lo veo, con sus brazos abiertos para recibirme, con sus labios preparados para besarme, con sus increíbles ganas de quererme. Ahí es cuando encuentro a una persona maravillosa al lado mío, es ahí cuando me doy cuenta de que lo tengo. Entonces la nostalgia desaparece, y vuelve la felicidad. Esa felicidad extraña que apareció de la nada... y que ahora está conmigo. Y todo gracias a él, por haberme rescatado.

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