Y es que aún hay días en que volves como un flash. Justo en los momentos menos indicados, haciéndome pensar. Aún hay días en que esa herida sangra. No me duele, pero la veo...Y es que creo que cuando los recuerdos dejan de doler, es porque están totalmente superados, tanto que ya ni te debilitan. ¿Habré llegado a eso? ¿O todavía falta un poco más para que esa herida cicatrice?