jueves, junio 20, 2013

Cenizas de Junio.

Entiendo si no me soportas en Junio. Lo entiendo porque yo tampoco me soporto mucho. Entiendo si sentís que no te trato tan bien en Junio, o si me notas rara.
Y es que, en algún momento, Junio fue mi mejor mes. Y todo lo que sucedió ahí ya se fue, se esfumó, y no va a volver a haber un Junio así. Ahora quedaron los restos.
                                                                Demasiados recuerdos. 

La noche destruye.

Ya esperaba autodestruirme. Era bastante lógico que en algún momento iba a resbalar.  Pongo la lista de reproducción con esos temas que me destruyen y empiezo a leer cosas viejas. Me quiebro, obvio. Sé que no es ni justo ni necesario, pero bueno. Derramo lágrimas sin querer, pero también río. Que buenos tiempos...
Leyendo me doy cuenta de que hay cosas que quedaron en la nada, cosas que dijiste que ibas a hacer y nunca hiciste. Hoy en día, todavía me siguen intrigando esas cosas. Todavía tengo la duda de aquello. Y es un bajón.
Lo peor de todo es que te extraño de la forma mas masoquista que puede existir. Me hago mal sola.
Ojala que nunca se entere de estas descargas. Ojala que no vea que hay veces en que me pongo sensible y sobre todas las cosas melancólica. Si se entera va a saber que fue mucho para mí, y no quiero. No quiero que nadie se entere. No quiero lastimar.

lunes, junio 17, 2013

¿Y si nos remontamos a un año atrás?

Era un clima similar al de hoy. Era diferente el día, y el horario. Quizás el mismo frío. Yo lo sentí, hasta que en un momento me encontré calentita, protegida y en buen estado. De todas formas mis piernas temblaban. No sé bien si era por el frío o por los nervios; creo que por ambas cosas. Demasiado tiempo. Demasiado lejos. Demasiado rápido.
Me pregunto si a vos también te está pasando esto. Me pregunto si lo recordas. Fue un tiempo tan perfecto... y qué lejano.
Y en realidad, lo único que estoy haciendo es viajar un poco en el tiempo... Pensé que iba a ser peor. Pero acá estoy, bien.

lunes, junio 10, 2013

Mi mundo alejado.

¿Qué me pasa? Es una pregunta que todas las personas de mi alrededor me están haciendo. Y sinceramente no lo sé, yo también me lo pregunto a mi misma. No me gusta estar así. Quiero volver a estar bien, por favor.
Siento que cuando intento estar bien con una parte, la otra queda mal. ¿No puedo estar bien con todos? ¿Tan complicado es?. Estoy en un punto intermedio. Estoy fuera del mundo. En un punto de observación. Mirando a todos. No es la primera vez que estoy así, ya me ha pasado antes. Y no sé que hacer. Nunca sé que hacer. Sólo quedarme sentada haciendo nada. Esperando a que todo pase solo. Siempre me pasa que quiero dormir por dos semanas seguidas, despertar, y que todo esté ordenado y bien.
Intento dar palabras de aliento a esas personas que se ponen mal, de darles abrazos para que se mejoren. Intento darles mi mejor sonrisa y mis mejores consejos. Las escucho y entiendo. Pero... ¿Quién me abraza a mí? ¿Quién me escucha y entiende?. Mis sonrisas no son del todo verdaderas. Mis palabras tampoco son de las más sinceras. Me siento mal. Lloro de la nada. Me afecta todo. Me angustio. Tengo miedo. Me siento cansada y no sé de qué. O quizás tenga una idea de ese ''qué'' pero no quiera considerarla, prefiero ignorarla.
No me soporto, en serio. No me entiendo. No sé que mierda me pasa. Me enojo. Me enojo conmigo misma. Lastimo a quiénes quiero. Y odio eso.
Quiero revolear todo. Quiero escapar. Quiero alejarme y aclararme. Quiero ser invisible.

martes, junio 04, 2013

Malditos momentos.

No hay nada más feo que esos momentos de ''planteos'' o ''peleas'' con él. Realmente no se cual es la palabra correcta, porque tampoco sé si las que dije anteriormente están bien. Lo único que sé es que odio cuando nos pasa eso. Es normal, claro. Pero es increíble lo mal que me hacen. Me agarra un nudo terrible en la garganta, y obviamente termino con lágrimas. Antes siempre sucedía por mensajes. Y en parte era peor, porque no podíamos ponernos bien con abrazos y besos. Sólo valían las palabras. Últimamente, nos pasa estando juntos. 
Como dije, odio estos momentos. Sobre todas las cosas porque siempre me siento culpable, realmente creo que hay veces que yo le doy motivos para que el reaccione y me pregunte cosas que no me hacen bien. Siento que es mi culpa que el se sienta mal, y eso hace que yo también me ponga mal. Siento que yo hice que el esté incómodo, sin querer lo hago pensar en cosas que no son. Tiene todo el derecho del mundo de decirme las cosas que piensa, siempre le pido que me diga cualquier cosa que le moleste de mí. Dice que no me enoje, y es obvio que no me voy a enojar. Pero cuando lo hace me odio a mi misma. Me detesto. Pienso que fui estúpida. Siempre cuando suceden estos momentos me agarra miedo. Miedo a perderlo. Miedo a hacerle mal... Me siento mal porque sé que lo hago dudar. Sé que piensa que no es suficiente, que no me conforma. Odio que se pregunte si realmente soy feliz estando con el; que le entren dudas. Y en ese momento siempre termino odiándome. Termino diciendole todo lo que es para mí, lo importante que es. Intento ser lo más sincera posible, porque si me hace feliz, y le pido perdón. Me hace mal que se sienta inseguro, que se haga la cabeza. Luego me pide perdón él por la escena, pero en realidad no tiene porque hacerlo. Yo me las mando, no él. Es increíble que sea tan bueno y tierno. Por suerte después estos momentos pasan y volvemos a estar bien. Pero cuando están, son demasiados dolorosos.