martes, agosto 20, 2013

Completamente idiota.

Me molesta. Me pone triste. Me hace llorar. Me consume. Me cae mal. Pero sobre todas las cosas... ME CHOCA.
¿Tan malo puede ser? ¿Como puede dolerme tanto?. En serio me esperaba otra cosa. Es una gilada, pero por lo visto para mí es importante. Y si, algunas de sus acciones me siguen afectando. Estoy un poco pendiente. ¿Tanto le cuesta hacer de cuenta que no pasó nada? Le recuerdo que lo peor lo pasé yo, no él. No pido que todo vuelva a ser como era en un principio, sólo pido un poco de comprensión, respeto, educación, buena onda. ¿Tan complicado es? 
Siempre dije que era una piba a la que le gustaba que le demuestren un poco de afecto, un poco de interés. Me gusta que me llenen de cosas buenas. Será por eso que todo esto me pega. Increíble como me arruinan el día.
Tuve esas ganas horribles de llorar. Lo intenté disimular. Juro que se me cruzó todo por la cabeza y el nudo en la garganta crecía cada vez más; junto con mis ojos que se querían llenar de lágrimas. Me resistí...
Y soy yo la idiota que sigue esperando por cosas que JAMÁS van a pasar. ¿Tan difícil me resulta entenderlo? Sé que no tiene sentido, sé que no se lo merece, no vale la pena. Pero me resulta incomprensible, decepcionante. Quizás siempre espero más de la cuenta, siempre tengo una mínima esperanza... Y fallo. ¿Tan basura puede ser una persona?
Odio estar así de sensible. No puede ser que me angustie por esas cosas, me molesta. Qué mal, qué mal...  



jueves, agosto 15, 2013

¿Cuantas veces dije que no iba a volver a nombrarte? Creo que ya perdí la cuenta.
A veces me arrepiento de seguir escribiéndote, pero sin embargo es algo que no puedo dejar de hacer. Me sigue carcomiendo la duda de si, en algún momento, aparezco en tu mente... si al menos paso como un flash. 
Me di cuenta de que una de las cosas que me impidió aprovecharte al extremo fue el miedo. El miedo a algo que, de todas formas, sucedió. Es decir que no tuvo sentido, fui estúpida.
Ojalá que tengas presente que siempre te esperé. Al principio, con la sonrisa de oreja a oreja como solías decir. Y a lo último, con una enorme tristeza ante el fracaso del final... Sin entender que había pasado.

... Y quizás el mismo tiempo que tardó la espera va a tardar el olvido. Quizás sea una rueda, en donde empezaste sin importarme... Y así tiene que terminar. Quizás el final sea el que alguna vez fue el comienzo.