Me explota la cabeza. No es normal que siga teniendo noches así de deprimentes. Se me amontonan las cosas y lloro, lloro por todo; y lo peor es que me está pasando muy seguido. Tantas cosas en tan poco tiempo, pero todavía me atormentan algunos fantasmas. Creo ser fuerte, pero todavía tengo estas noches así, donde estoy completamente indefensa.
No es habitual que decaiga por esos recuerdos. Extraño. Y no estoy segura de qué extraño. Creo que extraño esas sensaciones que tenía en aquel tiempo. Extraño esa familia que ya era como una segunda familia. Extraño la forma en que me sentía estando entre ellos, lo cómoda y lo bien recibida que me sentía. Con ellos no estaba sola. Siempre supe que podía contar, tanto con ellos como con él. Extraño aquellos días llenos de risas, cartitas, regalitos, charlas, abrazos... En estos momentos me doy cuenta de lo que perdí, de lo que descuidé, de lo que dejé ir. No sólo lo perdí a él, sino que perdí todo lo que implicaba estar con él. Y ahora recuerdo que ese siempre fue mi mayor miedo. Mi cabeza no para de reproducir momentos. Pasan los recuerdos como fotos, como una película. Una película agradable, pero que todavía me hace llorar... Una película que me pone melancólica. Extraño esa seguridad que sentía en sus brazos, esas veces que lloraba en los mismos, aquellos que me consolaron millones de veces y me hacían sentir mejor, que realmente sentía que había alguien ahí para sostenerme. Extraño descargarme como lo hacía con él, aunque también tenía noches así en dónde me atormentaban otras cosas que no podía contarle. Al parecer sigo teniendo estos motivos secretos, estos que no puedo compartir con la persona que estoy.
Por otro lado no es que todo esto que extraño no lo tengo... Yo creo que si tengo algo de todo eso, pero quizás por ahora es diferente, y depende en la situación en donde estoy lo siento más, y necesito más de esa forma que solía tener. Igual es increíble como pasamos de ser todo a ser simplemente dos conocidos. Y ni siquiera tanto, porque parecemos desconocidos. Juro que me encantaría saber que le pasa a él con respecto a esto... Aunque sé de algo que piensa, que en serio me angustia, que creo que no está bueno. Yo creo que ese lindo tiempo lo tenemos que congelar, no retocarlo ni contaminarlo con suposiciones. Dejarlo así como está, con sus cosas positivas y sus cosas negativas. No está bueno modificarlo. Fue algo de dos, y después de eso que fue de nosotros no podemos tener versiones tan distintas. Y ahora pensando en arrepentimientos creo que no me arrepiento de nada (punto para la firmeza) excepto de no haberlo valorado como se lo merecía. Porque ahora creo que pude haberle dado más, o haberlo valorado mejor, no sé.
Por otra parte tengo los problemas que trajo esta nueva etapa. Estos problemas que me afectan demasiado. Esto de tener que esperar para poder estar de la mejor manera con este nuevo alguien que apareció hace ya un tiempo. Cada cosita que no resulta me pone mal, me angustia (creo que por esto empiezan mis noches así, y terminan en cualquier lado) y estoy impaciente. Juro que intento entender la situación y amoldarme a las condiciones que me están imponiendo, pero hay veces que me canso. Me siento harta y toda la energía positiva que venía teniendo se esfuma. Siento que se me nubla el panorama y no sé nada. ¿Qué puedo hacer ante semejante dilema?
De todas formas sobrevivo. Es sólo un maldito momento de nostalgia. Después un simple ''Te amo y te extraño mucho'' de ese alguien nuevo me ayuda a mejorarme. Sin saberlo, extiende su mano para agarrarme, y pone su hombro para apoyarme. Es todo.
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