lunes, junio 02, 2014

Todo va a pasar.

Me siento ansiosa. Hace ya un par de semanas que intento acercarme a él y por una u otra razón no pude. De todas formas esta vez que sigue va a ser la vencida. Al principio cuando se me cruzó hablar con él para aclararle las cosas me pareció una locura. Después me hicieron creer que no, que es lo más normal del mundo, que está bien. Ese apoyo me ayudó a considerarlo, y se convirtió en una decisión. Tenía miedo. La primera vez casi fue un impulso, y por no haberlo hecho terminé ahogándome en mí. La segunda vez tenía nervios, tantos nervios que me temblaban las piernas. Y la tercera... en un par de días va a ser la tercera. Pero de antemano siento ansiedad. Ganas de poder decirle todo lo que quiero, ganas de descargarme con él, ganas de liberarme. Creo que todo este dilema tan confuso que estoy teniendo es, justamente, porque necesito hacerle saber ciertas cosas, necesito tener la conciencia limpia. Espero que sea eso, y no otra cosa más preocupante...
Confieso que lo sigo extrañando por momentos. Confieso que a veces tengo ganas de volver el tiempo atrás y modificar las cosas. Confieso que todavía me sigo sintiendo una basura por haberme comportado tan mal con él. Mis confesiones asustan, asustan mucho. Estoy pensando muy contrario a cómo pensaba antes. Ahora creo que si las cosas no estuvieran como están ahora, yo hubiese querido volver. Hubiese vuelto a buscarlo. Me hubiese dado cuenta que en realidad podíamos seguir, que era sólo un tropezón. Seguramente hubiese apostado de vuelta por los dos. Me hubiese dado cuenta que no estaba tan cansada como para terminar todo. Y no puedo evitar llorar escribiendo todo esto. Es una locura... es una locura. Pienso que quizás hice todo muy rápido. No entiendo como puede pasarme todo esto. Yo estaba completamente decidida, estaba segura de mis actos, sabía lo que quería, no tenía dudas, creía que era lo mejor. ¿Que mierda me pasó? 
Lamento todas las veces que me preguntaban si lo extrañaba y decía que no. Si supiera la cantidad que lo extrañé y lo que lo sigo extrañando... Si supiera que lo que menos estoy haciendo es ignorarlo. Si supiera que todavía lloro, por lo que me pasa y por los recuerdos. Me la paso pensando en cómo hubieran sido las cosas si yo no hubiera avanzado tan rápido con lo otro. Nunca pensé que iba a llegar a estar así. Me sorprendo de mí misma. 
Me vivo atormentando con los recuerdos. Extraño demasiado. Todo es tan diferente ahora, y eso es lo chocante. Nada mejoró ni empeoró, simplemente cambió. ''Ni mejor ni peor, diferente''. Y esa diferencia me hace poner tan melancólica. Todavía me agarra cierta cosita cuando lo saludo, cuando siento su perfume... ese aroma tan único, tan de él. Ese que tanto me gustaba, y ese que encontré el otro día como muestra. Todavía me quiebra leer sus cartas, ver las fotos, las conversaciones. Ni hablar de cuando recuerdo las tardes enteras con él, las noches; los juegos de play, la cocina, nuestras lágrimas, nuestras charlas de horas por celular. También nuestras charlas profundas, que ese fue mi primer paso a perderlo. Sus regalos, sus desayunos, nuestros tiempos de estudio. Eso si que era compartir todo, eso si que era ser compañeros... ¡No puedo llorar tanto por favor!
Sé que en algún momento todo esto se me va a pasar.Bueno, mejor no voy a usar más la palabra ''Sé'', si a fin de cuentas no termino sabiendo nada. Todo me pasó y me pasa por boluda, nada más. Es una etapa de arrepentimientos y dudas que quiero que pase. Para mi consuelo llegué a pensar en que, en algún momento, nos vamos a volver a cruzar y quizás podamos volver a complementarnos. Sé que suena a deseo, o esperanza... pero bueno. Sí hay algo de lo que estoy segura. Tengo que esperar a hablar con él. Después de eso veremos como sigue todo, y veré si son esos ''arrepentimientos'' lo que me tiene así. Y por otro lado tengo miedo, mucho miedo de cómo se lo van a tomar, ambos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario