Ya hemos tenido mil veces charlas así, y siempre volvemos a caer. Yo sé que probablemente va a ser así siempre, y no está bien... No está para nada bien. Tengo sensaciones malas hace un tiempo. Y ahora tengo la sensación de que en serio quiere dejarnos. Siento que en serio está cansado, que no quiere seguir, que prefiere dejarlo todo acá para no empeorar. Lo sentí distante, frío, decidido. Admiro esa fortaleza. Mientras él se mostraba así yo lloraba, lloraba mucho. Tiene esa facilidad para dejarme así de idiota que me asusta. Por otro lado pienso que, así como son las cosas, no vamos a llegar muy lejos. Si no somos nosotros es nuestro entorno. Hay diferencias que se hacen notar, que querramos o no, están. Están y afectan. Tenemos dos vidas completamente diferente, y se hace difícil amoldarnos... Él a mí, y yo a él. Lo siento tan frío que me duele.
Vuelvo a tener miedo, como ya me ha pasado. Miedo a lo mismo de siempre. Miedo a extrañar tanto hasta el punto de volver a necesitar.
Y vuelvo a decir que soy un eterno fracaso.
Vuelvo a no saber qué quiero. Sólo que esta vez fui patética, toqué fondo, di lástima.